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Convenios de Desempeño
Universidad de Valparaíso

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Unidad de Proyectos - Prorrectoría

Centro de Aprendizaje capacita a tutores y mentores para estimular el aprendizaje colaborativo

13 de Abril 2016

Centro de Aprendizaje capacita a tutores y mentores para estimular el aprendizaje colaborativo

Diversas tareas desarrolla, de forma permanente, el Centro de Aprendizaje de la División Académica de la UV. Destacan entre ellas las capacitaciones a los profesores tutores y alumnos mentores del Programa de Aprendizaje Colaborativo (PAC) y el Programa de Inducción a la Vida Universitaria, destinado a recibir a los alumnos de primer año de la UV.

 

Centro de Aprendizaje capacita a tutores y mentores para estimular el aprendizaje colaborativo
*Unidad dependiente de la División Académica asumió también la inducción a los nuevos alumnos de este año.

Diversas tareas desarrolla, de forma permanente, el Centro de Aprendizaje de la División Académica de la UV. Destacan entre ellas las capacitaciones a los profesores tutores y alumnos mentores del Programa de Aprendizaje Colaborativo (PAC) y el Programa de Inducción a la Vida Universitaria, destinado a recibir a los alumnos de primer año de la UV.

Cabe señalar que el PAC se inserta en del Centro de Aprendizaje, y es el encargado de brindar acompañamiento académico a los estudiantes a través de Comunidades de Aprendizajes (CA). Las CA son grupos de estudiantes de primer año guiados por un mentor, alumno de algún curso superior, con el objeto de fortalecer la inserción social, la participación activa en clases, la formación de grupos de estudio, los trabajos en clase e investigaciones, y las habilidades para el desarrollo del trabajo colaborativo. La labor entre mentores y estudiantes es guiada por un profesor tutor.

Según explican Daniela Soto, directora del Centro de Aprendizaje, e Isabel Moffat, coordinadora del PAC, el pasado marzo se realizaron capacitaciones a tutores y mentores. Señala Daniela Soto que “el objetivo era presentarles la metodología de trabajo, el sistema que nosotros utilizamos, en qué consiste el Programa y cómo ellos intencionan su quehacer dentro de él. En el caso de los tutores, se les entregaron herramientas y se intencionó la incorporación del Sylabus UV a todos ellos (poco más de cuarenta profesores, pertenecientes a 28 programas, 25 en Valparaíso y tres en Santiago)”.

Agrega Isabel Moffat que en la capacitación a los tutores, “otro objetivo era implementar metodología activa, que es un sello del Programa. Porque la idea es que los mentores realicen la mentoría o el trabajo a través de metodologías activas. A lo que aspiramos es que también los profesores, dentro del aula, incorporen este tipo de metodologías. Por eso queríamos entregarles algunas de ellas, ver cómo las implementan, cuáles les hacen sentido según disciplinas, cuáles no, etcétera”.

Las metodologías activas son metodologías centradas en el estudiante, señala, “donde el estudiante es el principal gestor de su proceso de aprendizaje. Ya el centro no está en el profesor, que es el que más sabe, sino que es el estudiante el que tiene que tener el rol protagónico en el proceso de aprendizaje”.

En este sentido, destaca Daniela Soto que empezar a aplicar metodologías activas no es un cambio fácil para todos los académicos: “Es difícil cambiarse de un paradigma a otro, es complejo. Pero en general hemos podido, a lo largo de este proceso del PAC, ir trabajando con profesores que se sienten identificados. Es como un requisito, de cierta manera; son profesores que se sienten atraídos, que tienen ganas de un cambio. Porque si los profesores no creen en el programa, es como remar en círculos”.

En cuanto a la capacitación a los alumnos mentores, Isabel Moffat explica: “También era para explicarles en qué consiste el trabajo colaborativo. Lo que hicimos fue entregarles algunas herramientas para que ellos pudiesen evaluar los estilos de aprendizaje en su comunidad —que son estos grupos de diez estudiantes de primer año—, para ver cuáles son y poner en práctica distintas metodologías de enseñanza. Esa capacitación fue en grupos de diez estudiantes mentores, cada uno monitoreado por un profesional del PAC, de manera de ellos pudiesen vivenciar el trabajo colaborativo”.

La capacitación consideró distintas tareas, y consideró la entrega de una evaluación “que ellos pueden ir aplicando durante el semestre, para evaluar el proceso de los estudiantes de primer año. Y les enseñamos cómo debe conversar la asignatura eje con la mentoría. Porque la mentoría, si bien es un espacio voluntario, que no tiene creditaje, tributa directamente a la asignatura eje, por lo tanto este tiempo es un tiempo que estamos ocupando del estudiante de primer año de su trabajo autónomo”, indica Isabel Moffat.

Agrega Daniela Soto que “una de las tareas de los mentores en mantener a los alumnos motivados, a través de métodos que sean distintos a replicar una clase expositiva. Ellos tienen que tener la capacidad de generar un trabajo colaborativo, pero además en algún momento hacer actividades que los despierten, que los conecten entre ellos, que refuercen esta microrred de apoyo dentro de la Universidad”.

Por ello, hay que destacar que la mentoría no es en nada una ayudantía. Daniela Soto afirma que “es una duda que se plantea mucho, porque los chicos tienen a replicar la forma en la que a ellos les han enseñado tradicionalmente”, mientras Isabel Mofat añade: “Lo que pasa es que su experiencia es de cátedra, no de trabajo colaborativo, por lo tanto no tienen mucho repertorio de donde sacar distintas experiencias. Por ello es necesario implantar este modelo transversalmente desde los profesores, los mentores y los estudiantes de primer año. El desafío hoy día no es menor”.

Actualmente, 28 programas están adscritos al sistema de tutores y mentores, y se espera que paulatinamente todos se integren. Señala Daniela Soto: “Actualmente el programa es sustentado a través del Convenio UVA1315 ‘Los estudiantes primero’, pero la idea es que se vuelva una estrategia institucional que apunte específicamente a los estudiantes. El abrir la puerta a través de la gratuidad nos obliga como institución a hacernos cargo de la diversidad de estudiantes que ingresan a la Universidad, y eso significa asumir el rol que nos corresponde. O sea, asumirlos con toda su calidad de persona, con sus competencias, con su diversidad, y que se potencien entre ellos, que aprendan a aprender de otros”.

Inducción a la Vida Universitaria

Respecto de la Inducción a la Vida Universitaria, explica la directora del Centro de Aprendizaje que “la primera actividad de la semana de inducción estuvo liderada por la Dirección de Asuntos Estudiantiles. El 29 de febrero fue la bienvenida institucional a todos los estudiantes de Valparaíso, en el Polideportivo. Hubo actividades desde las nueve de la mañana hasta las cinco y media de la tarde; tuvieron actividades lúdicas, de deporte y una feria donde se impusieron de los Servicios Centrales, donde expusimos el PAC, el programa ‘Me quedo en la UV’, la Sibuval. El 28 esta actividad se realizó en los Campus, en Santiago y San Felipe”.

Paralelo a ello, agrega, “y por iniciativa institucional, se aplicaron durante la semana de inducción los diagnósticos institucionales. Ello fue liderado desde la División Académica, e implicaba tener a los estudiantes en ciertos espacios, con conexión a internet a través de computadores, para que contestaran los test de Lenguaje, Pensamiento Lógico Matemático e Inglés. Otra de las actividades, también liderada desde División Académica, fue la presentación de los Servicios Centrales, con rondas rotativas en las cuales participó la Dirección de Asuntos Estudiantiles, a través de las asistentes sociales; la unidad de Movilidad, que si bien es cierto los estudiantes se pueden ver beneficiados con una movilidad nacional o internacional en tercer año, les presentaron los requisitos para que se empezaran a preparar. También se presentó la Sibuval. Y nos presentamos nosotros como División Académica, e hicimos una división entre las carreras que tienen programa PAC, las que tienen programa ‘Me quedo en la UV’ y las que están en innovación curricular y tienen considerados los programas de Lenguaje, Autorregulación e Inglés dentro de la malla curricular. Esas fueron todas las actividades de bienvenida”.

Específicamente respecto de los diagnósticos, Daniela Soto explica que “este año nos encontramos en una asesoría técnica que está validando los instrumentos que tiene la Universidad para hacer los diagnósticos. Esta asesoría técnica, aparte de los test de diagnóstico, incluye el test de Caracterización y el test de Autorregulación. A qué se aspira con esto y por qué los resultados no son tan rápidos como otros años: es porque estamos validando que el test efectivamente sea lo que nosotros esperamos de él, y por lo tanto los resultados van a ser en dos aspectos: qué respondieron los estudiantes, pero de manera paralela, validar los instrumentos”.

Así, a la vez que validar los instrumentos, adicionalmente este año se espera “que nos sirvan como un diagnóstico para las asignaturas de Lenguaje, de Autorregulación y de Inglés; el de Pensamiento Lógico Matemático es un diagnóstico incipiente, porque el programa de Pensamiento Lógico Matemático inicia durante 2017. En el caso de Inglés, utilizamos el diagnóstico para la eximición de la asignatura, es el objetivo más concreto”.

Las tasas de respuesta a los test fueron altas, con un promedio sobre el 70 por ciento, lo que los valida como instrumentos.

Red de apoyo

Finalmente, destaca Daniela Soto que las actividades del Centro de Aprendizaje y del PAC apuntan a la retención, “pero a lo que inicialmente queremos invitar a los estudiantes de primer año es a que tengan una red de apoyo, que todos tengan la posibilidad de tener un contacto con otra persona, que no se sientan solos. Y es ahí donde tenemos que hincar el diente. Hay chicos que por personalidad no van a salir de la esquina o del puesto de adelante: necesitamos que interactúen de otras maneras y romper esas barreras”.